El llamado
Compromiso de Lima sobre la “Gobernabilidad democrática frente a la corrupción
destaca que la prevención y el combate a la corrupción son fundamentales para
el fortalecimiento de la democracia y el Estado de derecho en los países del
hemisferio, y que la corrupción debilita la gobernabilidad democrática y la
confianza de la ciudadanía en las instituciones, impactando negativamente en el
goce efectivo de los derechos humanos y el desarrollo sostenible de las
poblaciones. En la
reciente VIII Cumbre de las Américas, los jefes de Estado y de gobierno
reafirmaron su compromiso con los tratados en materia de lucha contra la
corrupción, como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción,
Convención Interamericana contra la Corrupción y la Agenda 2030 para el
Desarrollo Sostenible.
