Wednesday, October 24, 2007

FOTO: Palacio de Abderramán El Grande

César Sánchez con el periodista chileno Mauricio Avila visitando el Palacio de Abderramán "El Grande" en la ciudad de Estambul, en Turquía. Mauricio es el editor internacional de Publimetro, el portal informativo más grande del mundo. Ambos periodistas compartieron estudios para analistas internacionales en esa ciudad.

ARTICULO: La corrupción en América Latina

La falta de ética y las prácticas deshonestas en los diversos estamentos de la gestión pública afectan al desarrollo social, y al mismo tiempo, las más difíciles de ser probadas porque los delincuentes de “cuello y corbata” generalmente nunca dejan pruebas. Urge hacer cumplir las políticas de controles internos que desde la perspectiva de la administración de riesgos y buen gobierno corporativo son necesarios para el desarrollo de los pueblos.

La corrupción no sólo es un acto inmoral y lesivo a los intereses de los países, sino que fomenta el subdesarrollo, analfabetismo, pobreza, desnutrición, delincuencia, desempleo y otros males sociales. Frena el crecimiento económico y el bienestar social de la región.

En América Latina por lo general, la corrupción siempre estuvo ligada a la actividad política, desvirtuando de esta manera, el importante rol que cumplen los partidos políticos en la democracia. Es cierto que muchas administraciones gubernamentales (presidentes, gobernadores, alcaldes, consejeros y regidores) han abusado de su autoridad para cometer actos delictivos, pero los hechos dolosos también están presentes en el sector privado, instituciones civiles, organizaciones populares y hasta en grupos religiosos.

La corrupción tiene distintos matices y está en todos los ámbitos. Está en el juez que recibe soborno de los litigantes, en el chofer que paga coima a la policía, en el profesor que acepta dinero de sus alumnos, en la licitación pública poco transparente y en el periodista que cobra por difundir una noticia. También en el título académico falsificado, en el pastor evangélico que exige ofrendas a sus creyentes para su beneficio personal, en el sacerdote que se apropia de bienes comunales y en los políticos que mienten para ocultar sus hechos.

Asimismo, en empresarios que pagan para ganar concursos públicos, en adquisiciones sobrevaluadas, en la evasión de impuestos, en los delitos económicos y financieros, y en empleados que roban tiempo y materiales de sus centros de trabajo. La corrupción es casi inherente a la actividad pública. Hemos crecido con ella y la tenemos cerca a nosotros.

De ahí que la corrupción podría convertirse en una institución. La cultura de “Pepe el vivo” es el modelo de vida de algunas personas. Incluso, hay quienes celebran los “logros” alcanzados. Si queremos que nuestros países cambien empecemos cumpliendo las normas que ya están escritas. Los Estados para prevenir actos dolosos y evitar escándalos, han desarrollado estrictas normas de control interno, pero lamentablemente no se cumplen.

En la región hay ejemplos de cambios profundos. En los años 80, la administración colombiana era considerada como una de las más corruptas en América Latina. El gobierno decidió aplicar el famoso Modelo Estándar de Control Interno (Meci) y la corrupción administrativa se redujo drásticamente. En el caso chileno, ocurrió algo similar a partir de la administración del ex presidente Ricardo Lagos, cuyos logros lo está cosechando la presidenta Michelle Bachelet. México hizo lo propio desde el gobierno de Vicente Fox, después de vencer al PRI con más de 60 años en el poder.

En 2001, Fernando De la Rúa, presidente de Argentina desarrolló un plan de controles internos para su país y en Brasil, a raíz de la renuncia del ex jefe de Estado, Fernando Collor de Mello en 1992 por actos de corrupción, el Congreso de ese país aprobó un Manual de Ejecución de Controles Internos, que fue ampliado por Itamar Franco y Fernando Henrique Cardoso y seguido actualmente por Luis Ignacio Lula Da Silva.

El lado oscuro lo presentan Venezuela, Bolivia y Ecuador que por estrategia política no consideran prácticas anticorrupción en sus países. El Perú por indolencia e incumpliendo de las normas que la tiene dispersas en diversas instituciones se acerca a este último grupo. No olvidemos que el lavado de dinero se fomentaba en el país incaico desde el mismo gobierno en los años ochenta, cuando los “cocadólares” ingresaban vía certificados de depósitos al portador y representantes de los bancos locales viajaban al Alto Huallaga para comprar “dólares” que estaban más baratos.

Para muestra un botón. En la región, hay normas acerca del lavado de activos y algunas empresas están en la obligación de tener manuales internos para brindar información sobre transacciones vinculadas con el lavado de dinero. La obligación es para todas las personas y empresas que desarrollan acciones como compra y venta de divisas, servicio de correo y courier, comercio de antigüedades, joyas, metales y piedras preciosas. También monedas, objetos de arte y sellos postales, préstamos y empeño.

Asimismo, agencias de viajes y turismo, hoteles y restaurantes, notarios y martilleros públicos, y organizaciones que reciben donaciones o aportes de terceros. Por último, servicios de cajas de seguridad y consignaciones, laboratorios y empresas que producen o comercializan insumos químicos que se utilizan para la fabricación de drogas o explosivos, y aquellos que se dedican a la compra-venta o importaciones de armas, materiales explosivos y empresas mineras. ¿Cuántas empresas cumplen la normatividad?

La aplicación de adecuados controles internos con enfoque de riesgos en la administración pública es vital para reducir actos e intentos de corrupción gubernamental. Hay crecientes preocupaciones entre empresarios y académicos respecto a la corrupción, especialmente aquellos delitos llamados “crímenes de cuello blanco”. Se busca conocer modernas estrategias para detectar delitos económicos y aplicar con antelación determinadas herramientas.

Los estudios internacionales revelan que solo el 5% de actos de corrupción en una organización pública es causada por fraudes cometidos por empleados de nivel bajo, el 20% son hechos por gerentes, directores y funcionarios, y el 75% por ejecutivos o empleados de nivel medio. Según las investigaciones del Instituto Internacional de Estudios Gerenciales, los delitos son soborno, malversación, nepotismo, dolo, suplantación, falsedad genérica, robo, defraudación de impuestos y abuso de autoridad.

Urge que funcionarios y empleados estén informados sobre la aplicación de los adecuados controles internos con enfoque de riesgos para que actúen con diligencia en compras estatales y licitaciones públicas, cumpliendo de esta manera con los estándares internacionales que se exigen. El control interno es un instrumento de gestión que se debe utilizar para proporcionar garantías razonables en el cumplimiento de los objetivos de las organizaciones. El cumplimiento de estas normas fomentará que las dependencias públicas se administren de una manera más transparente y con mayor eficiencia, redundando en un mayor valor para el propio gobierno.

Es importante que las organizaciones públicas sepan cómo se están organizando las diversas modalidades de corrupción, lavado de activos, y delitos económicos y financieros. Pretender en pleno siglo XXI realizar actos de corrupción como en los años setenta es difícil por el auge de las modernas tecnologías de la información. Ahora es fácil comprobar precios y compras en tiempo real acerca de transacciones realizadas en cualquier país. Pero también es real que las mafias usan tecnologías para realizar actos de corrupción.

Se debe conocer las modernas herramientas que trae consigo el proceso de globalización como son la administración integral de riesgos, la aplicación del buen gobierno corporativo, el uso de tecnologías y el desarrollo de adecuados controles internos. Una de esas herramientas es la administración integral de los riesgos que permite a las organizaciones públicas y privadas tener un “mapeo” de sus áreas vulnerables o sensibles a fin de identificar los riesgos. No olviden que un riesgo no identificado es un posible siniestro que representará para la institución, gobierno o empresa, grandes pérdidas financieras.


FIRMADOS Nº 038
LIMA, Octubre 24, 2007

Friday, October 19, 2007

FOTO: Darío Pérez Gerard de Argentina

Con Dario Pérez Gerard, ciudadano y maestro de niños de Argentina. El gaucho vive ahora en el Perú, casado con la peruana Rebeca Vega y tiene dos hijos: Israel y Rebeca. La amistad entre estos varones data de más de 15 años.

ARTICULO: ¿Cuántos evangélicos hay?

Esta interrogante ha causado malestar no solamente a la alta jerarquía del clero católico del Perú, sino también a ciertas autoridades gubernamentales, incluyendo al presidente Alan García Pérez, quien ha cuestionado la pregunta acerca de la opción religiosa en el censo nacional que se realizará el domingo 21 de octubre en ese país andino.

Es más, el jefe de Estado que el jueves participó de la Procesión del Señor de los Milagros, uno de los cultos más tradicionales del país incaico, sugirió al estatal Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), responsable del próximo censo, tomar en cuenta la preocupación del clero católico en torno a esa pregunta.

Es evidente que en el Perú, las confesiones cristianas no católicas han crecido en los últimos diez años, estimándose por encima del 15 por ciento según cifras conservadoras y 25 por ciento para los más optimistas de religión cristiana no católica. El incremento de creyentes de fe cristiana no católica, llamada desde el siglo XIX como “evangélicos” o “protestantes” se debe al crecimiento de grupos de corte pentecostal y carismático que ahora son las iglesias más numerosas del país. Hay templos que celebran hasta siete cultos dominicales con una concurrencia total de 5,000 miembros como la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera (Distrito de Lince), Iglesia Bíblica Emanuel (San Isidro), Alianza Cristiana y Misionera (Pueblo Libre), Movimiento Misionero Mundial (La Victoria), Iglesia Pentecostal (Comas), Iglesia Bíblica Bautista (Bosque, Rímac) y diversas congregaciones carismáticas de Lima y provincias. En estos grupos no se cuentan a otras religiones llamadas sectas como Pare de Sufrir, Dios es Amor, Iglesia Adventista, Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones) y Testigos de Jehová.

El presidente peruano que el pasado 30 de julio participó por segunda vez en un culto de Acción de Gracias por motivo de las Fiestas Patrias organizado por los evangélicos, no fue sabio al sugerir que no se tome en cuenta la pregunta sobre la opción religiosa en el censo, olvidándose que es presidente de todos los peruanos y no de un grupo en particular. Hay quienes creen que el jefe de Estado hizo esas declaraciones presionado por el clero católico que mantiene una estrecha relación con el Estado peruano.

Al parecer hay cierto temor entre la jerarquía de la iglesia romana sobre la verdadera cantidad de ciudadanos que profesan otra religión y que no es la católica. En su afán de considerarse con autoridad para influenciar en las conciencias de los peruanos como ocurría cuando el Tribunal de la Santa Inquisición castigaba hasta con muerte a aquellos que profesaban otra religión, el clero afirmó que ellos también son “evangélicos”.

En el Perú hay libertad de cultos y todos los peruanos, especialmente los evangélicos, respetan el rol cultural que la iglesia católica ha realizado en el país, pero como ellos también afirman, la libertad de conciencia depende de cada peruano. Esperemos que la sangre no llegue al río y católicos y evangélicos se entiendan como hasta ahora ocurría antes de la incómoda pregunta en el censo nacional. La sabiduría y la prudencia deben primar entre los peruanos.


FIRMADOS Nº 037
Lima, Octubre 19, 2007

Saturday, October 13, 2007

FOTO: En labor periodística

El periodista en el centro en pleno trabajo de reportero. Se observa al ex presidente del Perú, Dr. Alejandro Toledo Manrrique haciendo declaraciones a la prensa.

ARTICULO: La ruta del Qhapac Ñan

Con el histórico y casual hallazgo de un mapa del virreinato peruano que data de 1753, se confirmó la existencia del camino real inca que partía de Qosqo (Cusco) hacia Quito (Ecuador) con ramales secundarios que se extendían hasta los actuales territorios de Colombia, Venezuela, Bolivia, Argentina y Chile.

De esta manera, se confirma las reales dimensiones del extenso territorio del Tawantinsuyo que abarca todos los países andinos y que inició el inca Pachacútec a mediados del siglo XIV. El Tawantinsuyo llegó a la cúspide con Huayna Cápac, padre de Huáscar y Atahualpa, últimos monarcas del imperio incaico antes de la llegada de los españoles a principios del siglo XV.

El hallazgo del mapa en una casa de antigüedades de la ciudad suiza de Zurich en 2002, permite de manera documental que había un camino principal que el inca utilizaba para comunicarse con todos los pueblos aliados y subyugados por el ejército imperial. El mapa, el único que hay en el país, pertenece al coleccionista Jorge Gruenberg, presidente del Directorio del Banco Financiero, que de manera fortuita encontró el documento en Suiza, pensando que estaba comprando un mapa de América del Sur.

En el Perú, el Qhapac Ñan se extiende por varios departamentos como Cusco, Arequipa, Ayacucho, Junín, Lima, Ancash, La Libertad, Lambayeque y Cajamarca, siendo la principal ruta fue del Cusco hacia Quito. En esta última ciudad nació Atahualpa, hijo de Huayna Cápac con una princesa quechua quiteña. Años después, Atahualpa se convertiría en fraticida con su medio hermano Huáscar, nacido en el Cusco.

Algunas partes del Qhapac Ñan y de los caminos principales incas ya forman parte del patrimonio mundial como son las ciudadelas de Machu Picchu en Perú y Tiwanaku, en Bolivia. Sin embargo, hay ciudadelas, templos y monumentos históricos cercanos al Qhapac Ñan que deberían tener el apoyo gubernamental. Nos referimos a los complejos arquitectónicos de Choquequirao, Wari, Pachacamac, Caral, Chan Chan, Sipán y Kuélap sólo por citar algunos. Si bien es cierto, que algunas de estas ciudadelas fueron construidas con anterioridad a la cultura inca, casi todas fueron utilizadas por el gran ejército imperial del Cusco.

Urge que los gobiernos regionales en coordinación con el Instituto Nacional de Cultura y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) planifiquen tareas conjuntas para impulsar el turismo histórico en estas tierras utilizadas por los incas y civilizaciones precolombinas durante cientos de siglos. La iniciativa boliviana del proyecto “Qhapac Ñan – Caminos Principales Andinos” merece el apoyo y concurso del Mincetur porque redundará a favor de miles de pueblos rurales que aún conviven en esos lugares.

Valoramos los esfuerzos que hace el Mincetur para impulsar el comercio exterior vía acuerdos comerciales, pero poco se está haciendo por el turismo nacional. El Qhapac Ñan revierte una gran importancia por los diversos paisajes culturales que tiene, aún por razones turísticas.

FIRMADOS Nº 036

Saturday, October 06, 2007

FOTO: En el aeropuerto de Amsterdam

Tomándose un descanso en el aeropuerto holandés de Schiphol de la ciudad de Amsterdam. Participó en un curso integral para analistas internacionales. Entre los temas que más ha trabajado en los últimos años destaca la economía internacional y su implicancia en las naciones emergentes.

Friday, October 05, 2007

ARTICULO: Desarrollo y Medio Ambiente

Desde el siglo pasado, el deterioro del medio ambiente peruano ha sido incalculable y dañino para muchas comunidades rurales, étnicas y hasta urbanas. La destrucción de la naturaleza abarca desde bosques, climas, suelos, aguas, flora, fauna y vida humana. En diversas partes del país se depredan recursos naturales por diferentes motivos. Se busca obtener el máximo beneficio en el corto plazo y no se manejan adecuadamente las herramientas de gestión ambiental.

Paradójicamente, el 80% de del deterioro es ocasionado por empresas, cuyos productos o actividades contaminan directamente los diferentes ecosistemas. El resto es responsabilidad de los pobladores locales, que por subsistencia echan mano de la naturaleza. Son pocas las empresas que desarrollan prácticas de buen gobierno corporativo que incluyen programas de responsabilidad social a favor del medio ambiente y comunidades étnicas y campesinas.

Entre las actividades lesivas a la naturaleza están la deforestación de bosques mediante la tala ilegal, aguas contaminadas por sustancias industriales, tierras agrícolas infectadas por insecticidas, mares con sanguaza, ríos y tierras muertas por relaves mineros, y aires combinados químicos aerosoles. A estos males también hay que agregarle los malos olores y los ruidos molestos. Es la tácita supremacía de la tecnología y el confort sobre la biodiversidad, que incluye los diversos hábitats de flora y fauna.

Ejemplos de males crónicos al medio ambiente están las ciudades y comunidades rurales donde los gases enrarecidos contaminan hasta el 92% del aire con serios perjuicios a la salud humana. Podemos citar a La Oroya, Pisco, Ilo, Toquepala, Cuajone, Huayrisquisca, Yanacocha y Callao, entre otras ciudades contaminadas por efecto de la actividad minera e industrialización de la harina y aceite de pescado.

En muchos casos hay una contradicción y se repite el círculo vicioso. Por un lado están las nuevas inversiones en actividades extractivas, y por el otro lado, las antiguas industrias petroleras, gasíferas, pesqueras y madereras siguen destruyendo grandes hectáreas de bosques, tierras agrícolas e importantes porciones marinas. Las tierras se quedan sin reforestarse, ocasionando el cambio brusco del hábitat de aves, insectos y animales. La fauna y la flora queda destruida, y muchas especies hidrobiológicas desaparecen. Ello también ocasiona el cambio alimenticio de los nativos de la zona, que en el caso de la selva se ven obligados a consumir recursos lacustres contaminados.

También se contamina el aire por el uso de reactivos químicos y gases para repeler a los insectos, que ocasiona a su vez, la migración de aves, algunas de ellas alimento de otros animales y del hombre mismo. Llegan otros elementos como cemento, plásticos, licores, cigarrillos, detergentes, música y olores, muchos de ellos biodegradables en 100%. Es decir, se transforma la biodiversidad de la zona.

Ante esta realidad, urge que las autoridades exijan a los inversionistas e industriales el uso de tecnologías limpias como ya lo están haciendo algunas grandes empresas mineras e industriales que sí practican la responsabilidad social de la empresa. Las inversiones y el confort es bueno para la sociedad peruana, pero este desarrollo empresarial también debe traer consigo el bienestar social para miles de comunidades campesinas y grupos étnicos. Sólo así será posible disminuir en parte los conocidos enfrentamientos entre comunidades y empresas.

FIRMADOS Nº 035

FOTO: Con dirigentes de las Pyme.

El periodista con algunos dirigentes de los gremios empresariales de las PYME en el conglomerado comercial de Gamarra (Lima), el más grande de América del Sur. Entán de izquierda a derecha: Dra. Carmela Vildoso, ex presidente de COPEME y ex viceministra de Promoción Empresarial; Hernando Guerra García, ex subdirector ejecutivo de Prompyme y destadado periodista de televisión; Rosario Guizado, dirigente de Gamarra y presidenta del Comité de Pequeña Empresa de ADEX; César Sánchez Martínez; y Diógenes Alva, presidente de la Coordinadora Empresarial de Gamarra.

Wednesday, October 03, 2007

ARTICULO: Tras cuernos, palos

El martes 2 de octubre hubo una reyerta entre internos del Penal Miguel Castro Castro por tomar el control de esa cárcel limeña que es administrada por la Policía Nacional del Perú (PNP). El saldo trágico fue un fallecido y más de veinte heridos, algunos de suma gravedad.

Hubo balazos entre ellos y enfrentamientos con armas punzo-cortantes en ese penal que es considerado como uno de los más seguros del país y donde están los presos de mayor peligrosidad. Esta reyerta (una más en el calendario de las cárceles peruanas) justo se realizó una semana después que la PNP hizo un requisa de armas en todos los pabellones, donde se encontraron dos pistolas, dos granadas de guerra, muchos cuchillos, diversas clases de drogas y docenas de teléfonos celulares. Al parecer la requisa de la semana pasada no fue muy rigurosa o simplemente las armas usadas son nuevas adquisiciones de los internos.

Esta cárcel administrada por la policía peruana está también bajo la autoridad del Ministerio del Interior, cuyo titular, el economista Luis Alva Castro, ha sido acusado por sus opositores políticos de deficiente gestión al frente del portafolio ministerial, razón por la cual la oposición política del Congreso de la República exige su renuncia y pretende censurarlo esta semana.

¿Cómo llegan las armas al penal? ¿Cómo ingresaron esas dos granadas de guerra? ¿Quiénes introducen la droga a la cárcel? ¿Por qué hay teléfonos celulares en los penales? ¿No está comprobado que mafias y bandas organizadas siguen dirigiendo a sus secuaces desde las cárceles mediante los teléfonos celulares? Estas interrogantes merecen respuestas por parte de las autoridades de turno. ¿Por qué esperar siempre que suceda alguna desgracia para recién actuar? Una vez más se ratifica el pedido que hiciera muchas veces el presidente de la República a sus funcionarios, exigiendo mayor celeridad en la gestión pública. A juzgar por esta situación, el jefe de Estado sube por el ascensor, mientras sus ministros y funcionarios lo hacen por la escalera. Algo está fallando.

Definitivamente hay muchos involucrados que van desde los familiares de los presos hasta trabajadores de las cárceles y la misma policía. Mientras por un lado se promociona el slogan “A la policía se le respeta”, por el otro lado, hay policías corruptos que son aliados del crimen organizado, que son en última instancia quienes sabotean la marcha del país. Las autoridades deben poner mano dura y sancionar, no sólo a quiénes resulten responsables de la reyerta, sino también a quienes no están haciendo una buena gestión pública. Es notorio que en las cárceles hay grupos de internos que pugnan por el control de las mismas, teniendo estos internos gran poder económico.

Mientras eso ocurra siempre habrá insumos para que los detractores del desarrollo social exijan la cabeza del ministro o la destitución de algún funcionario. Ya es tiempo de actuar con rigor y poner los puntos sobre las íes.

Ahora si de cambios se trata, éstos deben realizarse de acuerdo a las políticas públicas y objetivos institucionales, no para ceder al chantaje o capricho de politiqueros de turno. No se trata que un ministro o funcionario sea malo o deficiente, simplemente el perfil no se ajusta al puesto requerido. Como dirían nuestras abuelas, “zapatero a tu zapato”.

FIRMADOS Nº 034

FOTO: En Mar de Plata

El autor en el centro de los periodistas peruanos José Luis Patiño Vera (parado) y Percy Aquino Rodríguez en Montevideo. Posan delante de Mar de Plata en el año 2002. Ellos estaban participando en el Congreso Internacional de la AIPEF (Asociación Interamericana de Periodistas de Economía y Finanzas) representando al Perú.

FOTO: Basquetbolista Ricardo Duarte.

El periodista César Sánchez Martínez con el ex capitán de los seleccionados peruanos de baloncesto Ricardo Duarte en una entrevista para la Fundación Teléfonica y la revista Comercio & Producción de la Cámara de Comercio de Lima.

Tuesday, October 02, 2007

ARTICULO: El periodismo en América Latina

El periodismo en América Latina vive una etapa de crisis de credibilidad como consecuencia de las opciones políticas asumidas por los propietarios y directores de los diversos medios de comunicación social. Las últimas campañas políticas en Bolivia, Chile, Perú, México, Venezuela, Brasil y Ecuador hace un año, así lo demostraron. Diarios influyentes y sintonizados programas de radio y televisión propiciaron en muchos casos la polarización de la población, eludiendo con ello su principal misión, informar con la verdad.

En algunos países, ciertos medios difundieron sólo encuestas que favorecieron a sus candidatos y en otros, simplemente manipularon las informaciones. En ciertas naciones, los gobiernos de turno dirigen y controlan las informaciones, manipulando de esta manera no sólo al periodista, sino también al público consumidor. Esta situación coloca nuevamente en debate el viejo dilema periodístico: ¿Libertad de prensa o libertad de empresa? En este juego por honrar u ocultar la verdad, no sólo participan propietarios de medios, directores y periodistas, sino también gobernantes, políticos y encuestadores. En la toma de decisiones, priman las simpatías partidarias por determinadas opciones políticas sobre los valores éticos de los profesionales de la comunicación social.

El periodismo veraz y objetivo que antaño pregonaban los mentores de esa noble profesión, ha sido desplazado por los intereses subalternos de quienes ahora controlan los medios masivos. No sólo las nuevas generaciones de periodistas encuentran las primeras dificultades cuando egresan de las universidades y empiezan su vida laboral, sino también más de 510 millones de personas que cada día leen menos, utilizan internet para informarse o simplemente tienen el servicio de televisión por cable. América Latina vive una crisis de valores que se ve agravada por las distorsiones informativas de los medios de comunicación social.

Recientes estudios revelan que los países que más respetan la libertad de prensa amparadas en la verdad de los hechos son Costa Rica, Chile, México, Brasil, Argentina y Perú. El extremo lo representan Haití, Bolivia, Venezuela y Ecuador, naciones donde la credibilidad periodística está en tela de juicio.

Si uno de los pilares de la democracia es la libertad de prensa basada en los valores éticos, la crisis de credibilidad y la falta a la deontología contribuyen a distorsionar la gobernabilidad y por lo tanto, las legítimas aspiraciones de los pueblos a vivir en democracia. La justicia, equidad y verdad deben sobreponerse a los intereses mezquinos de algunos propietarios de medios y dar paso a disfrutar los derechos democráticos como ocurren en las naciones del primer mundo.

Sin embargo, no todo son malas noticias para los periodistas, ni menos para quienes trabajan en los medios de comunicación social. Según los primeros indicadores, el futuro del periodismo va de la mano con el desarrollo de las tecnologías de la información. La elaboración de blogs personales, desarrollo de portales informativos, programas de radios por Internet, televisión por cable y medios impresos por segmentos, son los pilares del futuro periodismo en América Latina.

Muchos profesionales de la comunicación social ahora están formando sus propias empresas y por lo tanto, también generando sus ingresos económicos. El periodista latinoamericano también es un ciudadano global y por lo tanto, su olfato periodístico le va indicando que debe moverse con rapidez para no quedar rezagado frente a los cambios que trae consigo el proceso de globalización.

FIRMADOS Nº 033