Tuesday, December 08, 2009

PALACIO DE SOLIMÁN "EL MAGNÍFICO"

El autor con algunos periodistas visitando el palacio de Solimán "El Magnífico" en la antigua Constantinopla. Solimán fue uno de los últimos monarcas del imperio turco-otomano. De izquierda a derecha están Dave Sseppuuya (Uganda), Alejandra Natalia Riveros Martínez (Chile), César Sánchez Martínez (Perú) y un editor de Nigeria.

URGE APOYAR MICROFINANZAS PARA REDUCIR POBREZA

Cuando el economista Muhammad Yunus y su Banco Grameen recibieron el Premio Nobel de la Paz en 2006, por haber impulsado las microfinanzas en Bangladesh, se pensó que esta herramienta sería el camino perfecto para ayudar a la población pobre del mundo a desarrollarse económicamente.

Efectivamente, en pleno siglo XXI y con el auge de la globalización, las microfinanzas tienen otros elementos, pero el espíritu sigue siendo el mismo. Tienen metodologías propias como sistemas financieros, variedad de créditos, ahorros y productos, micro seguros y otros elementos básicos para erradicar la pobreza de diversas partes del mundo.

Esta experiencia ha sido buena en el Perú, especialmente por lo realizado por algunas ONG religiosas y el sistema de cajas municipales. Precisamente, lo desarrollado por las cajas municipales de ahorro y crédito hace más de 27 años y el trabajo de diversas entidades, ha sido cardinal para aliviar no solamente la pobreza de muchas familias, sino también de contribuir a la formalización empresarial. Ahora Mibanco es la institución líder de las microfinanzas en el Perú, pero detrás de esta organización estuvo la ONG Acción Comunitaria (ACP), que desarrolló diversos niveles de tecnologías crediticias a favor de los emprendedores mediante los microcréditos.

Mibanco es el camino que deben seguir las MYPE (Micro y pequeña empresa), para no solamente quedarse en MYPE sino con el tiempo transformarse en PYME (Pequeña y mediana empresa) y luego en grandes empresas. Mibanco ahora es una institución financiera de primer nivel, pero antes fue una ONG.

Las MYPE tienen que orientarse a crecer y ser grandes, porque la meta de todo empresario emprendedor debe ser la exportación. El dinero y los compradores con mayor capacidad adquisitiva por ahora están afuera. Esa debe ser la meta. Por esa razón, las políticas públicas deben orientarse a la búsqueda de mercados foráneos.

Cualquiera sea la concepción política de la administración gubernamental, el Estado juega un papel de suma importancia en el establecimiento de políticas públicas que incentiven el desarrollo de servicios microfinancieros.

Los puntos claves que un gobierno puede hacer por las microfinanzas son entre otras cosas, mantener la estabilidad macroeconómica, que en el caso peruano, según los principales indicares económicos van por buen camino, no obstante la crisis financiera internacional.

También debería abstenerse de distorsionar el mercado mediante subsidios insostenibles y programas que se presten a la corrupción. ¿Por qué no fomentar la cultura de control que contengan los principios del buen gobierno corporativo en las PYME? ¿Por qué no apoyar a la industria microfinanciera como socio estratégico para reducir la pobreza en zonas rurales y amazónicas? Tenemos la impresión que aún el concepto de microfinanzas no está muy claro en las esferas de gobierno y sistema financiero tradicional.

FIRMADOS Nº 095
Lima, Diciembre 8, 2009

Thursday, November 26, 2009

GASTRONOMÍA HUANCAÍNA

Frente a una exquisita "trucha dorada con papas" en el histórico "Girasoles" de la ciudad de Huancayo. Acompaña al plato, la tradicional "chicha morada", choclos y papas asadas.

¿POR QUÉ PERÚ LIDERA LAS MICROFINANZAS?

Se enfatiza que el Perú lidera las microfinanzas en América Latina y el Caribe, criterio que es cierto porque desde hace algunos años, nuestro país exporta “know how” y “expertise” a las naciones de hemisferio americano. Sin embargo, este éxito en zonas urbano marginales de la costa, no tiene tantos logros en áreas rurales de la sierra y comunidades étnicas de la amazonía.

A pesar de la buena “performance” de la industria microfinanciera en el país, aún hay mucho por hacer, especialmente en las zonas rurales, que al parecer es el “talón de Aquiles” del sistema. No obstante a estas limitaciones, las microfinanzas peruanas gozan de buena salud y aceptación ante la opinión internacional especializada.

En el Foro de las Microfinanzas (FOROMIC) realizado en octubre pasado, cumbre especializada que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) organizó conjuntamente con la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) y el Ministerio de la Producción en Arequipa, se presentaron algunos resultados de las microfinanzas hemisférica, lo que se llamó las TOP de las IMF (por sus siglas en inglés).

Según un análisis realizado a 229 instituciones microfinancieras de América Latina y el Caribe, arrojó como resultado que las peruanas organizaciones no gubernamentales de desarrollo (ONG) ProMujer y ADRA ocupan la primera y segunda ubicación entre las veinte instituciones microfinancieras (IMF) con mejor calidad de cartera. En ese mismo estudio, el Movimiento Manuela Ramos y Finca Perú están entre las diez IMF del mismo rubro.

Es importante destacar que el análisis tiene su base en variables como los préstamos dirigidos a la Micro y Pequeña Empresa (MYPE), crecimiento de los créditos a las MYPE, penetración de mercado y movilización de depósitos. Si bien es cierto que estas ONG no son reguladas por ninguna institución pública o privada, la cultura microfinanciera y experiencia en el sector, son los principales “reguladores” de gestión en el trabajo que diariamente realizan para servir a los más pobres del país.

El trabajo que realizan las ONG es clave para entender el dinamismo de la industria microfinanciera peruana. También ProMujer Perú y ADRA, ésta última financiada por la Iglesia Adventista del Séptimo Día, están entre las primeras diez IMF más rentables, y solamente ProMujer está entre las diez IMF más eficientes. Estos resultados revelan el “Know How” que cada día obtienen quienes dirigen estas organizaciones y que ahora las están compartiendo con diversas instituciones de América Latina y el Caribe.

Es meritorio destacar que la cuarta parte de las 100 mejores IMF en América Latina y el Caribe son peruanas, siendo Mibanco, la organización que lidera a las 25 organizaciones del país. En este grupo hay cajas municipales, Edpyme, cajas rurales, financieras y ONG. De este centenar de IMF que fueron seleccionadas de un total de 229 organizaciones, 17 instituciones peruanas están entre las primeras 50 mejores IMF. Se destaca el rol del sistema de cajas municipales, especialmente de las en tidades de Arequipa, Sullana, Huancayo, Ica y Trujillo. Se entiende que en estas instituciones, el 100% de los préstamos están dirigidos a las MYPE o los créditos a la microempresa superan el 50% de los préstamos totales.

Estas cifras confirman el buen momento de la industria microfinanciera peruana, razón por la cual el FOROMIC fue por unos días, el centro mundial de las microfinanzas, porque no solamente participaron organizaciones del continente, sino también del viejo mundo, Asia, Africa y Oceanía. La transparencia financiera de las IMF, respaldadas por los informes de gestión de firmas auditoras independientes, explican la realidad.

Con respecto a las 20 IMF más grandes, con cartera de micro empresa, Mibanco, Financiera Edyficar y Caja Arequipa, fueron las que sobresalieron por el número de préstamos a la micro empresa, a diferencia de las 20 IMF más grandes con cartera de consumo que fueron Crediscotia, Edpyme Efectiva, Mibanco, Caja Arequipa, Caja Trujillo, Caja Sullana, Caja Huancayo, Caja Piura y Financiera Edyficar.

¿Pero cuál es el desafío de la industria microfinanciera en el Perú? Hay muchos retos, siendo el principal, incrementar su presencia en los sectores rurales del país. Desde esta perspectiva, Fondesurco y la Caja Rural de Ahorro y Crédito “Señor de Luren” están consideradas por el Banco Interamericano de Desarrollo como las IMF con mayor crecimiento, y Mibanco con la institución con mayor penetración.

Si bien es cierto que la crisis financiera internacional no ha tenido un mayor impacto negativo en el Perú, precisamente por el rol fundamental de las pequeñas empresas que amortiguaron los efectos de la misma, hay instituciones microfinancieras con mayor cantidad de depósitos. Siete organizaciones peruanas están consideradas entre las veinte IMF con mayor cantidad de depósitos, entre las que están: Crediscotia, Mibanco Caja Arequipa, Caja Cusco, Caja Trujillo, Caja Sullana y Caja Nuestra Gente.

Las microfinanzas en el Perú siempre serán las principales herramientas para que los pobres puedan tener nuevas oportunidades de desarrollo social, y alcanzar de esta manera una mejor calidad de vida.

FIRMADOS Nº 094
Lima, Noviembre 26, 2009

Tuesday, October 20, 2009

ENTREGANDO RECONOCIMIENTO EN MICROFINANZAS A CAJA HUANCAYO

El autor, en su calidad de representante de la organización Status Comunicaciones y director del semanario MICROFINANZAS entrega el reconomicimiento "IMF" al presidente de la Caja Huancayo, Jorge Solís, por la labor alcanzada por esa institución microfinanciera, trabajo respaldado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Washington y difundido en la Cumbre del Foromic en Arequipa (30 de setiembre a 2 de octubre de 2009).

FINANZAS Y NEGOCIOS RURALES EN PERÚ

El Perú es líder en microfinanzas, pero aún ésta realidad no se siente en los sectores agrícolas y pecuarios de distintas partes del país.

Si bien es cierto que algunas cajas municipales (CMAC), organizaciones no gubernamentales de desarrollo, Entidades de Desarrollo de la Pequeña Empresa (Edpyme), financieras, cooperativas especiales y cajas rurales, ya están trabajando en esos sectores, aún la revolución del desarrollo no ha llegado al campo.

Tal vez, las cajas rurales, Banco de la Nación, Agrobanco y algunas CMAC están trabajando en esos rubros, pero hay tanto por hacer que casi no se notan los esfuerzos. Es el principio de un largo camino por recorrer, por invertir y por trabajar de manera coordinada entre las instituciones que operan en esos sectores.

Sin embargo, todavía hay problemas serios por resolver. Entre ellos están la falta de infraestructura, el gravísimo manejo de los riesgos que limitan las actividades rurales financieras y el entorno dónde se mueven estás finanzas que no siempre están dispuestas a continuar apoyando a la agricultura. Esas son algunas limitaciones que tiene el sector.

También urge tener acciones concertadas entre las instituciones gubernamentales que están trabajando en esta área como Agrobanco, Banco de la Nación y Cofide, organizaciones que se están esforzando para dar lo mejor, pero que cada una trabaja por su lado, cuando lo pueden hacer de manera coordinada.

Asimismo, el gobierno debería generar esquemas de políticas públicas para apoyar eficientemente a la agricultura. Éstas deben ser discutidas con los representantes del sector financiero para ver cómo pueden colaborar con políticas públicas que sean sostenidas en el tiempo y que permita a su vez, el desarrollo del sistema financiero, de manera especial, de quienes apoyan a la pequeña agricultura comercial.

Es que en realidad, las finanzas rurales no son algo simple. Lo rural es un concepto amplio y no está claro qué colocaciones o depósitos se relacional con lo rural. Desde esta perspectiva, las colocaciones agropecuarias que son una parte importante de las colocaciones rurales, deben desarrollarse en todo el sentido de la palabra. Lo que se encuentra es que hay expansiones interesantes, pero no son suficientes. Sin embargo, saludamos a las instituciones que sí están involucradas en las microfinanzas rurales o recién lo están haciendo. Urge una revolución en el campo, no al estilo del viejo líder chino Mao Tse Tung, pero sí como el presidente Luiz Ignacio “Lula” Da Silva lo está haciendo en Brasil.

Si bien es cierto que las colocaciones agropecuarias del sistema formal han venido creciendo en los últimos años, especialmente las colocaciones en el agro relacionado con la pequeña agricultura, aún distan mucho de lo que se espera para impulsar la agricultura.

Este crecimiento parece responder más a la tendencia del sistema que a una política de expansión del financiamiento agropecuario, donde el agro representante sólo el 3 por ciento de las colocaciones totales del sistema financiero. Sin embargo, este crecimiento se concentra en la pequeña agricultura que tiene bajo niveles de mora, pero aún así, hay más de 115,000 clientes atendidos por las instituciones microfinancieras.

¿Es que el agro no es rentable? Suelen decir los burócratas de saco y corbata en Lima, pero la experiencia de las CMAC, Banco de la Nación y Agrobanco dicen todo lo contrario.

FIRMADOS Nº 093
Lima, Octubre 19, 2009

Wednesday, October 14, 2009

EN PLENA FAENA PERIODÍSTICA

El autor en pleno trabajo periodístico. Entrevistando en la ciudad de Arequipa, al gerente de la Caja Arequipa, Wilber Dongo Díaz, para el semanario Microfinanzas que se publica con el diario La Primera en todo el país.

CUIDADO CON LA OFERTA CREDITICIA "A LA CHILENA"

En estos tiempos de globalización, el crédito de consumo está minando las bases de las microfinanzas del país. Desde esta perspectiva, el Perú está siguiendo el mal ejemplo que experimentó la naciente microfinanzas en Chile, cayendo en un círculo vicioso. No es correcto imitar lo malo, sino lo bueno.

Es notorio que grandes capitales del sur llegan al país para invertir y dar trabajo a los peruanos, y eso es bueno para la economía. ¿Pero, porqué no seguir invirtiendo en Chile? Simple y llanamente porque en la nación mapocha ya no se puede hacer. Por cierto que nos referimos a los capitales de origen financiero, aquellos orientados al consumo masivo y otros de índole especulativo, conocidos como los “golondrinos”.

El ciudadano chileno está tan endeudado, pero aún así tiene capacidad de pago. Hasta los hijos y nietos deberán pagar las deudas. Por lo tanto, el dinero que no se puede usar en Chile, tiene que salir para ser invertido a otros países, especialmente Argentina y Perú.

Es verdad que el crédito de consumo permite que miles de peruanos puedan tener ciertas comodidades y hasta determinado “status social”, pero el precio que tendrán que pagar será demasiado alto, no sólo en efectivo sino socialmente. Esta realidad distorsiona el crecimiento de las microfinanzas en el país, porque el emprendedor muchas veces solicita un crédito no para invertir en el negocio sino para dedicarlo al crédito de consumo.

Una de las limitaciones que ha tenido la industria microfinanciera en Chile es precisamente el excesivo otorgamiento de créditos de consumo. El auge económico del país vecino permitió que el dinero plástico llegue a casi toda la población sureña.

En Chile, el endeudamiento es alto, involucra a casi el 85 por ciento de la población, pero la morosidad es baja. El crecimiento sostenido de la economía chilena garantiza que los ciudadanos de ese país puedan pagar puntualmente sus cuotas hasta por tres generaciones.

Si bien es cierto que el Perú está liderando las microfinanzas en América Latina y el Caribe, también es real que esta dinámica puede distorsionarse ante la excesiva oferta de créditos de consumo a sólo firma. Estamos viendo que algunas instituciones financieras y casas comerciales, solicitan como garantía que el cliente sólo tenga una tarjeta de crédito o cuenta en cualquier entidad financiera para acceder a un préstamo.

Las microfinanzas, herramienta básica para luchar contra la pobreza y generar nuevos o mayores puestos de trabajo, puede limitarse ante estas ofertas tal como está ocurriendo en Chile. En esa nación es fácil acceder a un crédito, porque el sistema financiero sabe que cada cliente podrá cumplir con sus pagos por la boyante economía que vive.

El problema no está tanto en el emprendedor que sí accede a un crédito para invertirlo en su negocio, sino en aquellas personas que se están endeudando por los créditos de consumo, viajes turísticos y programas de estudios. No confundamos, microfinanzas es una cosa y crédito de consumo es otra cosa.

Sabemos que la tendencia de los intereses es hacia la baja, pero podría bajar más si los créditos de consumo no encarecerían carteras microfinancieras. Es urgente que los bancos comerciales aprendan de la tecnología que usa la industria microfinanciera.

FIRMADOS Nº 092
Lima, Octubre 14, 2009

Thursday, September 24, 2009

TRABAJADORES CRISTIANOS DEL CONGRESO

El autor con algunos trabajadores cristianos del Congreso de la República del Perú. De izquierda a derecha (sentados): Marita Valera, Edgar Becerra, Herberth Olivos, Saida Espinoza, Zoila Retuerto y David Fernández. Parados: Nimio Menéndez, un amigo, Zoila Muñoz, Martín, César Sánchez Martínez, Carmen Fajardo y Linda Quiróz.

COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL Y MICROFINANZAS EN AMÉRICA LATINA

La incursión de los bancos comerciales y de otras instituciones financieras en sectores de la mediana, pequeña y micro empresa, obliga a la industria microfinanciera en América Latina, desarrollar marcas ganadoras en los ámbitos que siempre fueron centros de operaciones de las cajas municipales, cajas rurales, Edpyme, cooperativas de ahorro y crédito, organizaciones no gubernamentales de desarrollo social y entidades de apoyo a las pequeñas empresas.

La misión original y fundamental de las microfinanzas fue siempre servir a los emprendedores mediante el microcrédito como herramienta básica para luchar contra la pobreza y facilitar el desarrollo social de las personas. En parte esta realidad está cediendo espacio ante los abrumadores créditos de consumo que en la mayor parte son otorgados por bancos y financieras comerciales, exponiendo incluso al sector, a sobreendeudamiento innecesarios.

Los nuevos escenarios, obligan a la industria microfinanciera buscar espacios en los diversos mercados mediante estrategias publicitarias y nuevas modalidades de comunicación organizacional como la administración de los riesgos reputacionales, manejo de crisis, auditoría de imagen, márketing corporativo, imagen institucional, relaciones públicas y manejo de medios de comunicación. Cada una de estas líneas de acción tiene su propia dinámica y estrategia que debe responder a los diversos productos que la organización microfinanciera desarrolla. De ahí la necesidad que tiene la industria microfinanciera para tener programas integrales de identidad e imagen corporativa.

En el mundo de la comunicación social, para generar el posicionamiento de una marca ganadora, se requiere primero conocer algunos principios que es válido para todas las organizaciones, cualquiera sea el tamaño. Nos referimos a una adecuada estrategia de comunicaciones que contemple los elementos señalados líneas arriba. En este caso es importante que la industria microfinanciera invierta en campañas que consideren adecuadas estrategias de comunicaciones, políticas de buen gobierno corporativo y responsabilidad social.

No olvidemos que el cuidado de la imagen e identidad corporativa ante la opinión pública, stakeholders y medios de comunicación es responsabilidad de los comunicadores sociales que deben trabajar en coordinación con los diversos agentes de la organización.

En América Latina, los bancos con la infraestructura y experiencia corporativa empiezan a desarrollar diversas estrategias para las PYME (Pequeña y Mediana Empresa) y probablemente tengas éxito, pero por los costos fijos que demanda esta tarea nunca podrán llegar a los segmentos de la MYPE (Micro y Pequeña Empresa) que aún es dominio de la industria microfinanciera. Sin embargo, en el corto plazo, los bancos comerciales como institución sí llegarán a esos estratos mediante la modalidad de adquisiciones y compras. La experiencia peruana de la Edpyme Nuestra Gente del hispano-peruano Banco Continental BBVA, Crediscotia del canadiense Scotiabank y Edificar del Banco de Crédito del Perú son signos que a estas instituciones financieras, sí les interesa esos segmentos por su rentabilidad, baja morosidad, rotación de créditos y adquisición especializada de cartera.

Desde esta perspectiva, la industria microfinanciera regional, debe desarrollar marcas ganadoras, que por un lado continúen con sus productos tradicionales, y por el otro lado, desarrollen políticas de expansión, no tanto para competir entre ellas que casi tienen los mismos productos y servicios, sino contra operadores financieros que por desconocimiento podrían llevar al sector a un irresponsable sobreendeudamiento como es el caso chileno, incrementar la morosidad del sector y distorsionar el verdadero espíritu de las microfinanzas.

Si bien es cierto el mercado es de quien lo trabaja, cualquier distorsión perjudicaría al sector y los únicos ganadores serían aquellos que siempre negaron los créditos al empresario de la PYME y MYPE, o proporcionarle créditos con altos intereses, no obstante ser buenos pagadores.

Marcas ganadoras para la industria microfinanciera implicar, ordenar el sector, velar por la transparencia financiera, incentivar nuevos y mayores negocios, acompañar a los empresarios de las PYME y MYPE en el desarrollo emprendedor y proporcionar mejor calidad de vida. Todo esto supone reducir la pobreza, generar nuevos puestos de trabajo, formalizar a las pequeñas empresas, contribuir con aportes al fisco mediante los tributos, y facilitar el acceso a una educación y salud digna.

FIRMADOS Nº 091
Lima, Setiembre 24, 2009