Tuesday, May 30, 2006

DE LA SEGUNDA VUELTA AL PRIMER JUBILEO

A pocos días de la segunda vuelta electoral en el Perú, urge realizar algunas reflexiones en voz alta entre los electores peruanos, particularmente entre los ciudadanos evangélicos. El próximo 4 de junio no sólo se elegirá al presidente de la nación, sino también el cambio que la sociedad peruana requiere para combatir en parte la extrema pobreza y colocar las bases del desarrollo económico social.
Los dos candidatos han expresado su interés de gobernar al país desde ópticas opuestas. Por un lado, el expresidente Alan García Pérez, favorito en las encuestas para ganar las elecciones, ha planteado la generación de nuevos empleos con derechos laborales, reactivación de la economía y cambios sustanciales en los programas de salud y educación. Su punto débil está en la desatinada administración de su anterior gobierno, donde la hiperinflación fue su principal característica. Es cierto que ello se debió por causas foráneas, terrorismo y fuga de capitales, pero también es verdad que hubo gravísimos errores en su gobierno, siendo algunos de ellos actos de corrupción. El expresidente ha dicho a todos los vientos que respetará el orden constitucional y los derechos democráticos y al parecer así se está conduciendo en los últimos años.
Por el otro lado, el controvertido comandante EP (r) Ollanta Humala Tasso, también ha prometido cambios radicales en el manejo de la administración pública, aunque ciertas promesas podrían ahuyentar la inversión extranjera y capitales privados nacionales. También algunas de sus propuestas violan el orden constitucional y la esencia misma de la democracia, básicamente aquellas relacionadas con las libertades de expresión y de prensa. Se le acusa de tener una postura autoritaria y de agrupar ahora en “su partido” a personas que constantemente están haciendo alarde de prepotencia y violencia callejera, y eso es verdad. Su punto débil está en el origen sospechoso de financiación de su campaña, asesinatos de civiles no esclarecidos en la zona de Madre Mía cuando era capitán del ejército, sus vínculos con el siniestro Vladimiro Montesinos Torres y su posible relación con el asesinato de cuatro policías en Andahuaylas en enero del 2005, perpetrado por un insurrecto comando que su hermano Antauro dirigió por orden suya.
A la luz de estos hechos, los cristianos evangélicos y carismáticos tienen todo el derecho de votar por quien crean conveniente. Al final de todo, el libre albedrío se ejerce con toda libertad, aunque algunos no saben qué es eso. Sin embargo, la Biblia misma cuestiona el crimen, la violencia, la intolerancia y la mentira, peor si estos males son patrones de conducta de quienes pretender liderar a las naciones. El mensaje bíblico propone al amor en lugar de la violencia, sea política o delincuencial. También la vida en oposición a la muerte, la tolerancia ante la irracionalidad, y la verdad en lugar de la mentira. Por esa razón, quienes adoptan estas posturas negativas como parte de la propuesta electoral no lo hacen como estrategia de campaña, sino porque el estilo de sus vidas es así.
Asimismo, la confrontación, beligerancia, provocación y otros actos de violencia, conjuntamente con la falta de respeto a la libertad de prensa y al libre pensamiento se traducen en desatinos de quienes pretenden gobernar al Perú. No es bueno para la débil democracia peruana que el poder se ejerza desde el autoritarismo, ni caudillismo, sino desde el respeto al orden constitucional. Ejemplos de países sometidos a la intolerancia y autoritarismo abundan en el mundo, como por ejemplo: Venezuela, Cuba y algunas naciones bajo regímenes extremistas.
Que el domingo 4 de junio sea un día de jubileo para los peruanos. Desde el Tawantinsuyo el Perú siempre fue un gran país y la grandeza de sus habitantes radica en la vida, libertad, tolerancia y verdad. Los creyentes saben que Dios tiene el control de todo y por lo tanto de la historia misma. Cualquiera sea el resultado habrá siempre un pueblo orando por sus gobernantes y autoridades.



Saturday, May 27, 2006

DRAMA Y COMEDIA DEL "NACIONALISMO" PERUANO

Las recientes acciones violentas generadas por militantes del partido Unión por el Perú, desdicen el sentido del nombre de esa agrupación fundada hace algunos años por el pacífico Javier Pérez de Cuellar, ex secretario general de las Naciones Unidas. El triste resultado de personas heridas de bala en el Cusco, no es otra cosa que la cosecha que los miembros del llamado “Partido Nacionalista” que lidera el controvertido Ollanta Humala Tasso, sembraron en los últimos meses.
Para los militantes de esta agrupación es una comedia participar en la vida política del país, pero para los peruanos es un verdadero drama ver y soportar las múltiples acciones de violencia que cada día generan sus simpatizantes que siguen el ejemplo de su líder Ollanta Humala, autor intelectual, - según su hermano preso en una cárcel limeña - de planificar el asesinato de cuatro policías en la andina ciudad de Andahuaylas en enero del año pasado. Sus fobias, obscenidades, amenazas y hasta racismo son las características de sus mensajes políticos y de sus hechos públicos.
La comedia se fortalece con las actitudes belicosas del electo congresista Daniel Abugatás, la férrea defensa de las irresponsabilidades por parte del candidato a la segunda vicepresidencia Gonzalo García Núñez y de la controvertida participación del empresario Salomón Lerner Ghitis, cuestionado por sus relaciones con el poder de turno. El drama no está solamente en la participación de estas personas en la vida pública, sino en la posible presencia de algunos de ellos en el Congreso de la República en los siguientes cinco años.
El nacionalismo entendiéndose en el sentido sociológico de la palabra, ha perdido peso frente a las irresponsabilidades de sus pregoneros. Hay quienes creen que “nacionalismo” es sinónimo de “matonería” o confiscación de bienes privados. ¿Qué pretende hacer el excomandante Ollanta Humala en el Perú? ¿Por qué recibe el apoyo solidario del presidente venezolano Hugo Chávez Frías, principal enemigo de la democracia hemisférica? ¿Por qué la violencia es su principal arma en los debates públicos?
Por esa razón, los recientes hechos en el Cusco deben dejarnos lecciones para el futuro. La violencia siempre engendrará violencia. Ningún partido o agrupación que promueva la violencia, belicosidad, fobias, agresiones y pesimismo debería tener oportunidad de gobernar en el Perú. A pesar de todos los males sociales que los peruanos hemos sufrido en los últimos años, la democracia sigue siendo el mejor de los sistemas humanos. El país no necesita mesías ni caudillos para salir del subdesarrollo. Lo que se requiere es trabajar en equipo, solidaridad entre los peruanos, amor sincero al prójimo, honestidad en todos los frentes y metas sociales que privilegien a las mayorías nacionales. Sólo así lograremos estar entre los países que con visión de futuro, programas de desarrollo social y reactivación económica alcanzarán el crecimiento sostenido en los siguientes años.

Friday, May 26, 2006

¿Los nacionalismos dividirán España?


Los nacionalismos siguen acentuándose en España y cada día cobran mayor importancia para adquirir autonomías políticas, donde el grupo terrorista ETA (Euskadi ta Askatasuna / Patria Vasca y Libertad en vascuence) es el principal protagonista. Ahora la Comunidad Foral de Navarra, territorio que se encuentra precisamente en el norte del país está en el debate nacional.

Desde su capital Pamplona, el presidente de esta comunidad uniprovincial Miguel Sanz Sesma, líder también del partido Unión del Pueblo Navarro (UPN) que cogobierna con el partido CDN (Convergencia de Demócratas de Navarra) rechaza que su comunidad pueda ser objeto de futuras negociaciones entre el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE – Partido Socialista Obrero Español) y ETA, lo que conllevaría la creación de una institución común de carácter permanente con el País Vasco (Euskadi en vascuence).

Aunque esta tesis ha sido desmentida por la primera vicepresidenta del gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, la incertidumbre reina en el debate político. Ella ha dicho que "no hay precio político para la paz y que Navarra será lo que los navarros quieran que sea hasta ahora". Sin embargo, los presidentes de UPN y CDN, Miguel Sanz y Juan Cruz Alli rechazaron la posible constitución de un órgano común como "contraprestación" en el proceso de paz. Según Sanz hay "información muy solvente" que apunta a que se estaría negociando la creación de esa institución común e instó a Rodríguez Zapatero, a que se pronuncie al respecto. Se afirma que ETA exige que se convoque a un referéndum en Navarra para decidir el futuro de esa comunidad.

Lo cierto es que la falta de claridad sobre el tema es aprovechada por los grupos nacionalistas que proponen un órgano común permanente con Euskadi, la convocatoria de un referéndum, las mesas de partidos y la autodeterminación de los pueblos. Aún entre los líderes vascos no hay acuerdos. Para el portavoz del PSE-EE (Partido Socialista de Euskadi – Euskadiko Ezkerra en vascuence) Rodolfo Ares, es una "infamia" que se diga que hay un pacto entre el gobierno y ETA. El PSE-EE es la institución política más antigua del País Vasco.

Sobre el particular, el lehendakari (nombre del cargo de Presidente del País Vasco), Juan José Ibarretxe, ese órgano ya se creó pero fue bloqueado por el Senado del gobierno de Partido Popular con José María Aznar. El líder vasco cree que ahora "les corresponde a los navarros decidir cómo quieren que sean sus relaciones con Álava, Vizcaya y Guipúzcoa". Estas son las tres provincias vascas que conforman Euskadi y que históricamente tienen vínculos con Navarra. El nombre de “Foral” viene de la palabra “fuero” y son normas que se aplican a clanes y familias. Existen aún estas normas en el derecho civil del norte español y se aplica en determinadas comarcas y regiones de Cataluña, Aragón y el País Vasco. Políticamente, la expresión “Foral” también significa un régimen de autogobierno que se desarrollaba en el antiguo Reino de Navarra compuesto por la actual Navarra y el País Vasco.

Tuesday, May 23, 2006

¿NACIONALIZACIÓN O INTEGRACIÓN DE AMÉRICA LATINA?

Las fricciones diplomáticas entre Lima y Caracas, las autodenominadas “nacionalizaciones” en Bolivia avaladas tácitamente por Brasil y Argentina, y la postura venezolana frente a la suscripción del TLC entre los Estados Unidos con Ecuador, Perú y Colombia, son síntomas que la integración regional pasa por momentos difíciles y que requiere en algunos casos de “cuidados intensivos”.

América Latina sigue siendo la gran patria de los pueblos andinos, amazónicos y mestizos, pero por concepciones ideológicas, los esfuerzos integracionistas tienen serias limitaciones. El sueño bolivariano sigue experimentando diversas metamorfosis de índole política, económica, racial y hasta religiosa. Desde que se firmó en Colombia el primer acuerdo de integración hemisférica en 1969, la entonces Junta del Acuerdo de Cartagena, se suscribieron varios tratados en el continente, algunos más exitosos que otros como el Tratado de Libre Comercio del Norte (Nafta por sus siglas en inglés) entre Estados Unidos, Canadá y México y el Mercado Común del Sur (Mercosur) suscrito por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.

Si entendemos que un acuerdo comercial tiene por finalidad transar bienes y servicios entre los países, facilitar las inversiones privadas y abrir nuevos mercados, estas realidades no se están dando en la región por varias razones. Primero, por las injerencias políticas del presidente venezolano Hugo Chávez en los asuntos internos de otros países.

En segundo lugar, están las llamadas “nacionalizaciones” que está realizando el presidente boliviano Evo Morales, situación que no sólo afecta a su nación, sino a la región en general. Estas “nacionalizaciones” con tufillo a estatizaciones supone la participación directa del Estado, experiencia no tan grata en América Latina. El Perú sufrió en 1968 una situación parecida y lo único que provocó fue ahuyentar a las inversiones privadas, nacionales y extranjeras. En el caso boliviano, el grupo español Repsol-Yacimientos Petrolíferos Fiscales, principal inversionista que mediante su filial Andina controla desde 1997 el 25.7% de la producción del gas boliviano, ya no seguirá invirtiendo en Bolivia, país que tiene reservas de gas natural por unos 1,550 billones de metros cúbicos y es el segundo del continente después de Venezuela.

Un tercer elemento que pone en riesgo la integración regional son las propuestas de algunos líderes “nacionalistas” que están provocando la huída de capitales en América Latina. El peruano Ollanta Humala Tasso, el nicaragüense Daniel Ortega y el controvertido subcomandante Marcos del mexicano Frente Zapatista de Liberación Nacional, que se levantara en armas en el estado de Chiapas el 1 de enero de 1994, son algunas de esas voces que generan inseguridad jurídica en la región.

En cuarto lugar tenemos al eje político-ideológico La Habana-Caracas-La Paz creado recientemente como contraparte al Área de Libre Comercio de las Américas y al que gobernantes como Luiz Inácio Lula Da Silva de Brasil y Néstor Kirchner de Argentina no aceptan, ni tampoco rechazan. El reciente apoyo a las “nacionalizaciones” del presidente Evo Morales de Bolivia deja puertas abiertas a muchas especulaciones.

Ante este panorama, hay quienes ya están hablando de una segunda ola de nacionalizaciones comparable a la de los años 70. Lo que necesita América Latina es una integración económica y social que ayude a los gobiernos a combatir la pobreza y otras lacras sociales. Chile fue el primer país que se retiró del entonces Pacto Andino, y con un régimen social de mercado está logrando desarrollarse económicamente estando próximo a integrarse al Mercosur, no obstante tener un gobierno de filiación socialista. La integración debe propiciar la suscripción de diversos acuerdos comerciales como contraparte de las “nacionalizaciones” y debe contener programas sociales similares a la Alianza para el Progreso que patrocinó el expresidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy y otros proyectos similares para América Latina que implementaron James E. Carter y Bill Clinton, por coincidencia todos demócratas.

Monday, May 22, 2006

PERIODISMO Y DEMOCRACIA EN AMERICA LATINA

El periodismo en América Latina vive una etapa de crisis de credibilidad como consecuencia de las opciones políticas asumidas por los propietarios y directores de los diversos medios de comunicación social. Las campañas políticas de Bolivia, Chile, Perú, Venezuela, Nicaragua y México así lo demuestran. Diarios influyentes y sintonizados programas de radio y televisión propiciaron en muchos casos la polarización de la población, eludiendo con ello su principal misión, informar con la verdad.

En algunos países, ciertos medios difundieron sólo encuestas que favorecieron a sus candidatos y en otros, simplemente manipularon las informaciones. En otras naciones, los gobiernos de turno dirigen y controlan las informaciones, manipulando de esta manera no sólo al periodista, sino también al público consumidor. Esta situación colocar nuevamente en debate el viejo dilema periodístico: ¿Libertad de prensa o libertad de empresa? En este juego por honrar u ocultar la verdad, no sólo participan propietarios de medios, directores y periodistas, sino también candidatos, políticos y encuestadores. En la toma de decisiones, priman las simpatías partidarias por determinadas opciones políticas sobre los valores éticos de los profesionales de la comunicación.

El periodismo veraz y objetivo que antaño pregonaban los mentores de esa noble profesión, ha sido desplazado por los intereses subalternos de quienes ahora controlan los medios masivos. No sólo las nuevas generaciones de periodistas encuentran las primeras dificultades cuando egresan de las universidades y empiezan su vida laboral, sino también más de 510 millones de personas que cada día leen menos, utilizan internet para informarse o simplemente tienen el servicio de televisión por cable. América Latina vive una crisis de valores que se ve agravada por las distorsiones informativas de los medios de comunicación social.

Los estudios realizados por la evangélica Asociación Internacional de Periodistas Cristianos y por las católicas Comisiones de Comunicación Social de las Conferencias Episcopales revelan que Brasil, México, Argentina y Chile son los países que más respetan la libertad de prensa amparadas en la verdad de los hechos. El extremo lo representan Haití, Bolivia, Venezuela y Perú, naciones donde la credibilidad periodística está en tela de juicio.
Si uno de los pilares de la democracia es la libertad de prensa basada en los valores éticos, la crisis de credibilidad y la falta a la deontología contribuyen a distorsionar la gobernabilidad y por lo tanto, las legítimas aspiraciones de los pueblos a vivir en democracia. La justicia, equidad y verdad deben sobreponerse a los intereses mezquinos de algunos propietarios de medios y dar paso a disfrutar los derechos democráticos como ocurren en las naciones del primer mundo.