Ante
esta realidad global, el liderazgo asume su rol unificador e integrador. Tiene
una respuesta ante esa falta de unidad.
Se
entiende que el emprendedor es una persona que busca hacer realidad un sueño,
mediante diversos mecanismos, siendo de vital importancia la innovación y la
constancia. En el mundo de los negocios así funciona, pero usando los mismos
mecanismos se puede aplicar a la vida misma.
Hay
personas que provienen de hogares con escasez material, pero con esfuerzo han
estudiado y han logrado metas académicas o empresariales en sus vidas. Por
ejemplo, en el Perú cada vez hay una creciente clase media. Gente que maneja y
vive con significativos ingresos económicos y poseen propiedades como casas,
vehículos y otros bienes, y periódicamente realizan viajes de placer dentro y
fuera del país.
Entonces,
se puede afirmar que el emprendimiento es la capacidad que tiene una persona
para desarrollar y hacer realidad una idea, especialmente en el mundo de los
negocios. Un emprendedor nato asume riesgos y supera obstáculos a pesar de las
dificultades que se presentan siempre.
Generalmente,
cuando se habla de emprendimiento, sus definiciones se orientan al mundo
empresarial o de negocios. Pero emprendimiento también supone administración de
riesgos, experiencia organizacional, financiamiento del proyecto, toma de
decisiones, conocimiento de la actividad emprendedora, mercados para operar,
productos y servicios, tecnología microfinanciera, tecnología de la
información, reputación, habilidades blandas, etc.
Se
recurre al anglicismo para representar mejor la idea. Por ejemplo, el “Know
how” para referirnos a cómo realizar un proyecto. Todos sabemos que un
emprendedor usa todo su conocimiento para sacar adelante su negocio o proyecto,
y si no sabe, busca la forma de aprender.
El
“expertise” es la experiencia, pericia, destreza, habilidad o práctica que se
tiene sobre el negocio. Muchas veces, el emprendedor no ha estudiado
académicamente una materia, pero en la práctica ha desarrollado un proyecto,
como fue la experiencia de los peruanos Ángel Añaños, Carlos Hiraoka o Erasmo
Wong, dueños de diversas empresas corporativas en el Perú y en el extranjero.
En todos los casos, a la experiencia se le sumó estudios académicos luego.
Se
afirma que los emprendedores actúan como administradores y anticipan el
lanzamiento y crecimiento de su empresa. Cuesta mucho subir y sostenerse en el
tiempo. De cada cinco microempresas que se forman en el Perú, cuatro de ellas
desaparecen antes de su primer año de vida. Sólo una sobrevive y un 20% de las
sobrevivientes llega a los cinco años de vida. El reto es mayor cuando pasan de
microempresa a pequeña empresa y luego a mediana empresa.
Los
académicos revelan que el emprendimiento es el proceso mediante el cual un
individuo o un equipo identifica una oportunidad de negocio y adquiere y
despliega los recursos requeridos para su explotación de las oportunidades de
emprendimiento.
Pero
ello no se hace de la noche a la mañana. La retroalimentación es clave en esta
etapa. La retroalimentación no es otra cosa que el “feed back”. Es decir, es el
conjunto de reacciones o respuestas que manifiesta un receptor respecto a la
actuación del emisor, lo que es tenido en cuenta por este para cambiar o
modificar su mensaje. Cuando un emprendedor se da cuenta que la cosa no está
funcionando como quisiera, entonces es tiempo de cambiar, de modificar o
simplemente de innovar.
Como
el “feed back” es ida y vuelta, es fácil darse cuenta qué cosa no está
funcionando bien. El mejor termómetro es el mercado. Si un producto o servicio
no sale, lo primero que debemos averiguar es saber dónde está el “cuello de
botella” para hacer las correcciones del caso.
Si
damos una mirada a las nuevas generaciones de latinoamericanos nos daremos
cuenta que están creciendo bajo el espíritu del emprendedurismo. Es común ver a
jóvenes peruanos, colombianos y mexicanos crecer en ambientes relacionados con
los negocios y buscar ellos mismos su propia fuente de ingresos. La dura
realidad por la que han pasado países como Perú, Colombia y México les ha
enseñado a vivir con lo que tienen y hacer negocios “desde abajo”. En los casos
de Chile, Argentina y Brasil, ahí recién se viven realidades que es muy
probable que ocurra lo mismo con los primeros, aunque están mejor posicionados.
Venezuela, Ecuador y Bolivia lo están “aprendiendo a golpes” pero en otras
naciones por las malas prácticas gubernamentales que limita el crecimiento.
Hay
algo que está cambiando al mundo y es el proceso de globalización y la
tecnología. Nos imaginamos todas las ventajas económicas para las empresas
peruanas que tendrán por la globalización y los tratados de libre comercio en
los próximos años.
El
Perú es un país de emprendedores, razón por la cual se ha convertido en la
vedette del crecimiento económico en la región, ahora superado por Colombia,
pero que antes ha liderado el mundo de las microfinanzas en el orbe. No
pensamos en aquellos negocios que tendrán que reconvertirse como resultado del
nuevo orden económico internacional, sino en las diversas oportunidades
comerciales para los emprendedores locales.
Creemos
que estamos frente a una nueva generación de peruanos que está pensando en
grande. La gastronomía, que parece ser un sector nuevo no lo es tanto. Perú
posee desde antaño miles de restaurantes, picanterías, cebicherías, pollerías y
fondas que destacan no solamente en el exquisito sabor de su cocina, sino en
los servicios de calidad a favor del consumidor.
Por
ejemplo, en el Perú hay miles de emprendedores que disfrutan de la cocina y
hacen maravillas en ella. La variada cocina regional está conquistando los más
exquisitos paladares de América Latina, Estados Unidos, Asia y Europa, no en
vano en Chile, los 50 mejores restaurantes son precisamente aquellos
especializados en comida peruana, que ya es un sello internacional.
EXPERIENCIAS
Una
experiencia que merece destacar es la de Ángel Añaños, quien inició el negocio
de las bebidas Kola Real (Ahora llamada KR), siendo productor, vendedor y
repartidor al mismo tiempo en los diversos pueblos de la serranía peruana. Hoy
esa cadena de bebidas, sodas y agua se produce en más de 22 países del mundo y
se comercializa en más de 50 naciones.
Otra
experiencia es la Carlos Hiraoka, quien inició su negocio en su tienda de
Huanta, Ayacucho y luego en Lima. En la actualidad, la cadena de
comercialización de artefactos con marca propia (Miray) no sólo está presente
en Lima, sino que ya está en países vecinos.
La
realidad nos demuestra que hay un nuevo espíritu entre los peruanos. El nuevo
espíritu de los emprendedores está en pensar en grande. Algunos productos de
Gamarra o del parque industrial de Villa El Salvador, nada tienen que envidiar
a modelos hechos en Milán, Estambul, Nueva York, París, Sao Paulo, Buenos Aires
o Madrid. Es más, hemos visto en esos países que algunos productos que no son
superiores a las confecciones de Gamarra. Por cierto, que nos referimos a
confecciones que cumplen los estándares internacionales de calidad.
Por
esa razón, decimos que el liderazgo es emprendedor e innovador a la vez. Eso
dependerá de la madurez de la persona, de su cosmovisión, de sus costumbres y
hábitos, y de su nivel académico formal.
FIRMADOS № 277
/ Callao, Febrero 2026
▬▬▬▬▬▬
CESAR SANCHEZ MARTÍNEZ (Lima 1957) es escritor y
periodista colegiado, especializado en Economía. Se formó en la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos y en la Universidad ESAN. Ha realizado estudios de
especialización en Buenos Aires y Montevideo. Tiene escrito más mil artículos
en diversas publicaciones de América Latina, Estados Unidos y España. Es
miembro de la Primera Iglesia Bautista del Callao desde 1974. Como coach-mentor
es conferencista en temas de Liderazgo Emprendedor y es director del diario CERTEZA.


No comments:
Post a Comment