La
palabra “emprendedurismo” es casi nueva en los diversos diccionarios de las
lenguas emergentes y también en los países jóvenes, especialmente los
subdesarrollados o naciones nacientes que han surgido de las rupturas de
alianzas políticas. Ahora se habla del “espíritu emprendedor”,
“sinergias”, “start up”, “emprendimiento”, “educación emprendedora”,
“expertise”, “know how”, “feed back”,
“innovación”, “creatividad”, entre otras nuevas palabras, frases, anglicismos,
galicismos y otros neologismos, obviamente siempre en los ámbitos empresariales
y personales. El mundo ha crecido y a la vez se ha reducido. Ha crecido en
términos poblacionales, tecnológicos y virtuales, pero se ha reducido en esos
mismos conceptos.
