
Thursday, February 21, 2008
FOTO: Onomástico del periodista

ARTICULO: El oro y moro de los demócratas

Efectivamente, con el reciente triunfo electoral en las primarias del estado de Hawai, el décimo consecutivo, el senador por Illinois, Barack Obama se perfila como el posible candidato demócrata con amplias posibilidades para reemplazar al republicano George Bush en la Casa Blanca. Aunque no está dicha aún la última palabra, las primarias en el Partido Demócrata reflejan las reivindicaciones de los derechos de las minorías étnicas, la igualdad de género y la libertad religiosa en los Estados Unidos.
Por un lado, Hillary Diane Rodham, protestante vinculada a la Iglesia Bautista por su esposo, el ex presidente Bill Clinton, opta por la defensa de los derechos civiles de todos los estadounidenses, incluyendo el aborto y la homosexualidad. En la vida de la actual senadora por Nueva York, quedaron atrás los principios practicados cuando era estudiante de Derecho en Yale, defendiendo la moral personal y ética pública para no “vivir en pecado”. Entonces integraba el opositor Partido Republicano y eran los años cuando el concubinato se convirtió en un estilo de vida de los jóvenes estudiantes.
Precisamente, en esa época miles de soldados estadounidenses regresaban desde Vietnam a casa dentro de ataúdes. Los años setenta marcaron un hito en la historia de los Estados Unidos. Al haber sido Vietnam un craso error de la política internacional de esa nación, promulgada por los demócratas y seguida por los republicanos, Hillary decide abrazar la concepción ideológica de su esposo Bill Clinton. Pasó de republicana a demócrata. Sir Winston Churchill decía que “detrás de todo gran hombre siempre hay una gran mujer”, razón por la que algunos creen que Clinton llegó a la Casa Blanca precisamente por la motivación y empuje de Hillary.
Por el otro lado, está Barack Hussein Obama, nacido en Honolulú (Hawai). Hijo de un ciudadano del mismo nombre nacido en Kenya, pero criado por el indonesio Lolo Soetoro, segundo esposo de su madre. Ambos esposos de religión musulmana. Desde niño recibió la influencia islámica en su vida, especialmente de la escuela Wahabi en Yakarta, principal institución islámica en Indonesia.
Como políticamente en los Estados Unidos es favorable ser “cristiano”, Obama está asistiendo ahora a la Iglesia Unida de Cristo, una de las denominaciones evangélicas más grandes en ese país, olvidándose que cuando realizó su juramento profesional lo hizo sobre el Corán. Aunque afirma que “fue” musulmán, sería el primer ciudadano de raza negra que accedería a la presidencia del país más poderoso del mundo.
Nunca estuvo en Latinoamérica ni tiene idea de cómo es la región. Sin embargo, afirma que mantendrá mejores relaciones con esa parte del continente. Por ahora, los dos candidatos ofrecen el oro y el moro para convencer a sus electores, siendo el candidato musulmán el que refleja mejor los principios éticos y morales del cristianismo.
FIRMADOS Nº 048
Friday, February 01, 2008
FOTO: Con el maestro Ricardo Dolorier
ARTICULO: Evangelismo y corrupción

Paradójicamente, el porcentaje de la población “cristiana” también se ha incrementado en los últimos años. Se espera que los resultados del censo poblacional realizado el año pasado, revelen cifras optimistas que oscilarían entre el 15 y 20 por ciento respectivamente.
¿Si la población de orientación cristiana-evangélica ha crecido en el Perú, porqué la corrupción sigue incrementándose en el país? ¿Por qué el crecimiento de la iglesia cristiana no impacta en la población? ¿Si hay congregaciones que celebran varios cultos dominicales, por qué no se siente la influencia moral de los nuevos creyentes?
Surgen algunas tesis que vale la pena reflexionar. A manera de ensayo, el Rvdo. Oswaldo Amico Contreras, pastor de la Primera Iglesia Bautista del Callao, cree que el crecimiento de la iglesia cristiana no impacta, porque el evangelismo se basa ahora en la experiencia de ciertos líderes religiosos y no en la Biblia. El poder de Dios que emana del conocimiento pleno del Creador y el rol transformador de Jesucristo mediante la conversión, han sido dejados de lado para dar paso al liderazgo motivacional de ciertos líderes “cristianos”. De ahí que el incremento de ciudadanos de religión cristiana no católica no tiene influencia en la sociedad.
Otra tesis sobre el particular la escuché en diciembre del año pasado, precisamente cuando se celebraba la cena anual de la ex Juventud Universitaria Cristiana de la ACM. El pastor Francisco Beltrán, experimentado líder de la iglesia ACM (Alianza Cristiana y Misionera) reveló que la sociedad podrá notar algún cambio cuando los cristianos empiecen a evangelizar a la “clase dirigencial” (léase “estrato social medio y alto, y dirigentes gubernamentales y empresariales”). En la medida que el evangelio llegue a los operadores del cambio social, entonces se notará el rol transformador de Jesucristo en la vida de los dirigentes sociales. Suscribo las versiones de ambos siervos que por cierto no se conocen.
Pareciera que el crecimiento del cristianismo aún no afecta al país. Las cifras sobre el incremento de la corrupción pone al descubierto algunas falencias y debilidades de la iglesia como institución social. Así como se difunden noticias alarmistas y tendenciosas como “Pastor viola adolescente en iglesia” o “Evangelista roba y golpea a su madre”, informaciones comunes en periódicos sensacionalistas, alguien podrá decir ahora que la otrora clasificación de los evangélicos “honestos y trabajadores” ya no es más; que los cristianos no católicos (evangélicos y carismáticos) han defraudado a la sociedad; que fracasaron en la política y decepcionaron como agentes del cambio ético y moral. Razones habría de sobra.
Sin embargo, aún es tiempo para corregir errores. Sabemos por experiencia propia que el poder de Dios cambia a las personas porque eso ocurrió con nosotros cuando conocimos a Jesucristo. Volvamos a las raíces. Dejemos que la Biblia, ese viejo libro que cada día tiene nuevas y contemporáneas enseñanzas sea la única regla de fe y práctica de nuestras vidas. Doblemos nuestras rodillas y pidamos al Dios de la vida la sabiduría necesaria para ser mejores ciudadanos. Que no nos impacte la cantidad, sino la calidad de vida de los creyentes. El país espera que los cristianos sean la sal de la tierra y estamos seguros que el Señor también.
FIRMADOS Nº 047
Lima, Enero 30, 2008
FOTO: Amigos de Cámara de Comercio de Lima

Subscribe to:
Posts (Atom)